28 septiembre 2011

arder

Arder la piel
El deseo no consumado
Arder el alma
El deseo no consumado
¿Cuántas caricias para tocar un corazón?
¿Cuántas palabras dichas?
Cuántos silencios compartidos?
Arder de ganas
Y morir entre cenizas
Arder de dolor,
¿por qué no?
Ante el silencio indeseado

2 comentarios:

Ciruela dijo...

Imagino, por un segundo, cómo sería "arder el alma", pero más acá de la metáfora... literalmente (como si el alma fuese algo tangible dentro de uno y pudiera realmente arder...)

Terrible... es arder de ganas y morir entre cenizas...

lola dijo...

de la intensidad de algunos sentimientos depende la tangivilidad del alma, pues si tiene peso, algo debe ser...no?