Y de repente el sol
Y el abrigo de su calor
Tu sonrisa ilumina todo
Y tus brazos firmes
Siempre dispuestos
Y de repente la lluvia
Obscuridad que va
Y el aire me falta
Resuello sin atino
La batalla voy perdiendo.
Y de repente el cielo
Que lentamente se limpia
Brisa que corre
Piel de gallina en mi piel
No veo más allá de mí
No busco, buscome
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