Abrir el
centro de mí
Y entregarte
mis vísceras
En un acto
de arrojo
Que la
sangre caliente
Que corría
en mis venas
Brinde calor
a tus fríos pies
Alza tu
mirada
Más allá de
tu nariz
Explora todo
lo que no quieres
Haz todo lo
que no puedes
Las peores
muertes
Son las te
permiten seguir respirando.
Cobardías cotidianas
Se te pegan
como escamas
Qué harás
cuando no sientas
La brisa en
tu piel?
No crees
que será demasiado tarde
Cuando no
escuches
El llanto
de un niño
Ni el
trinar de un pájaro
Las peores
muertes
Son las que
nos permiten seguir de pie
Que no te
sorprenda
Detrás de
una frustración
Ni aún
después del dolor
Que mi
sangre te mantenga vivo
Aún en el
frío más intenso
O en la
desolación de la noche
Húyete de
la muerte cobarde
que no te espante el dolor.
que no te espante el dolor.
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